Revista Intercambio

Pedagogías de Guerra

Convocatoria Intercambio 25

Nos encontramos en un contexto internacional en el cual, desde hace ya algunos años, el fenómeno de la guerra se extiende geográficamente mediante distintas manifestaciones y modalidades: la guerra entre Rusia y Ucrania (apoyado este segundo país por las fuerzas de la OTAN), la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, los episodios de violencia en Mali, la rehabilitación de una Doctrina Monroe por parte del gobierno estadounidense que denota una nueva fase en los enfrentamientos interimperialistas por la hegemonía mundial, en la que Estados Unidos recurre, cada vez más abiertamente a acciones militares y, a nuevos patrones de su uso, como la destrucción de embarcaciones en el Caribe, la intervención militar y secuestro del presidente venezolano y la Diputada Cilia Flores, así como las amenazas sobre Cuba y, desde luego, el genocidio en Gaza, aún en curso, que ha condenado al pueblo palestino al sufrimiento, la muerte y la supervivencia.

El actual contexto bélico se inscribe en un conjunto de procesos que combinan de diferentes maneras la disputa hegemónica global entre Estados Unidos y China. A partir de la policrisis —en la que destacan los problemas socio ambientales, la destrucción de los derechos laborales, la intensificación de la austeridad neoliberal, etc.—, se percibe el auge de opciones políticas reaccionarias constituidas a partir de coaliciones de fuerzas de extrema derecha. Entre estas destacan organizaciones abiertamente fascistas, así como nuevas expresiones nacionalistas y religiosas que, a su vez, engendran nuevas resistencias y formas de lucha.

Además, un conjunto de nuevas condiciones geopolíticas a nivel global donde la disputa por la hegemonía se expresa en conexión con la dominación de clase al interior de cada país . La guerra es, entonces, un síntoma -el más evidente y crudo probablemente- de un conjunto de tensiones y procesos estructurales de gran calado.

Las organizaciones de la clase trabajadora y los movimientos por la democracia deben replantearse la educación tras los genocidios en Gaza, que siguen dando lugar a nuevos desdoblamientos.

Un ámbito en el cual la guerra ha generado una gran repercusión es la educación; tanto en la que se desarrolla en los espacios de escolarización, como también en la educación no formal, que se construye en espacios formativos comunitarios e incluso lo que podría denominarse educación social, es decir, el conjunto de procesos y dispositivos de subjetivación que se desarrollan en las sociedades. Esto se explica, al menos parcialmente, debido a que a lo largo de la historia los espacios formativos han sido enclaves de gran interés tanto para el imperialismo como para proyectos políticos que buscan contener y/o revertir transformaciones sociales vinculadas con la justicia social y más aún con proyectos de cambio radical.

Actualmente, el sector educativo es asediado por campañas y proyectos políticos con dimensiones bélicas a través de distintos mecanismos. En el ámbito de la educación formal, destacan el ataque directo a los centros educativos (que se manifiesta como un “educidio” en Gaza y en la destrucción de centros educativos en Líbano e Irán, donde se expresa de manera más transparente), la militarización de las escuelas, la intervención de actores castrences a los centros educativos, o la conformación de políticas educativas militarizadas.

Por otro lado, esta campaña contra la educación se ha desarrollado también a través de una pedagogía del enemigo presente en los discursos belicistas, la cual ha alcanzado una gran influencia en el ámbito público y que resulta también significativa en los espacios educativos por fuera del circuito escolar. Entre otras cosas, esta consiste en suponer la negación del derecho a existir de aquello percibido como una amenaza, e incluso el punto de partida de toda una epistemología, que configura la cosmovisión reaccionaria actual que organiza la forma de comprender al diferente” como parte de una batalla cultural de corte reaccionario.

El “enemigo”, sea externo y vinculado a conflictos internacionales, o nacionales incluyendo desde la delincuencia hasta sectores políticos de oposición, se convierte en el justificativo de políticas violatorias de derechospero también en el eje de una manera de educar para formar a los grupos anti-derechos. De esta pedagogía de la guerra se desprende que, en contextos de predominancia reaccionaria, a migrantes, zurdos y poblaciones vulnerables (incluidos niñas y niños) se les declare “enemigos”, ya sea por parte de un intelectual reaccionario cercano a Javier Milei, por un político sionista o por el propio presidente de Estados Unidos.

Frente a este panorama, la Red Social para la Educación Pública en América – Red SEPA, convoca a las y los interesados, a presentar artículos, escritos y/o reseñas que puedan dar cuenta de las implicaciones de la guerra en los procesos y espacios educativos en distintos países, con el objetivo de conformar un número que aporte elementos relevantes a la discusión actual sobre los efectos de la guerra en la educación, así como de los procesos de resistencia desde los distintos territorios educativos.

Invitamos a contribuir con artículos que aborden los siguientes temas:

  • Afectaciones directas de la guerra en los espacios educativos.
  • Políticas y/o proyectos educativos militarizados o abiertamente influídos por lógicas de militarización en las escuelas públicas.
  • Discursos y/o prácticas educativas que recuperan dicha pedagogía del enemigo (xenófobos, racistas, reaccionarios).
  • Vínculos entre el uso de la IA por parte de las big tech en los conflictos bélicos, la reconfiguración de las corporaciones educativas y de los sistemas y plataformas educativos
  • Experiencias y propuestas de resistencia a la guerra desde las escuelas o espacios educativos. 

Se establecen los siguientes plazos para la convocatoria

  • 31 de mayo de 2026, fecha límite para entregar propuesta de artículo (título y resumen de 150 a 200 palabras).
  • 15 de julio de 2026, fecha límite para recepción de artículos con base en las propuestas aprobadas y otros materiales.
  • Septiembre de 2026, publicación del número 25 de la revista Intercambio.

Criterios editoriales

  • Los artículos deberán tener entre 1000 a 2500 palabras (6 a 15 mil caracteres). Si son testimonios de lucha, máximo de 800 a 1000 palabras (máximo 6000 caracteres).
  • Deben cumplir el siguiente formato: texto en word, interlineado espacio y medio, letra tipo Times New Roman, Tamaño 12.
  • Títulos en negrilla, subtítulos en cursiva.
  • Referencias siguiendo el formato APA. Incluir los datos del autor(es) como nota a pie de página (adscripción institucional y correo electrónico). Así mismo incluir: resumen, palabras clave y, referencias bibliográficas.
  • Agregar una breve semblanza del autor o autora. www.revistaintercambio.org  

Les pedimos que acompañen sus materiales con fotos, caricaturas, carteles, u otras imágenes vinculadas con el tema (por favor incluyan la fuente de la foto y el nombre y apellido del fotógrafo/a o artista). Las imágenes deben estar en JPEG o PNG, alta resolución.

Favor de enviar los artículos a los coordinadores de este número: Edgar Isch López (edgarisch@yahoo.com) y Mauro Jarquín Ramírez (jarquinmauro@gmail.com), con copia a la editora, María Ramos (somary107@yahoo.com.mx).

Atentamente.

Comité Editorial Revista Intercambio
María Trejos (Costa Rica), Andrée Gacoin (Canadá), María de la Luz Arriaga (México), Miguel Duhalde (Argentina), Edgar Isch L. (Ecuador), Sara Unda (México), Mauro Jarquín (México), Steve Stewart (Canadá), Roberto Leher (Brasil), John Avila (Colombia).